Mbororé (1641), Andresito (1811-1819): los misioneros hoy Por Héctor Horacio Dalmau

En las historias de los pueblos, siempre hay gestas, que se escriben con sacrificios de héroes reconocidos por las generaciones futuras, pero también por ciudadanos anónimos, cuyos nombres no son registrado y que quizás nunca estén en el bronce, por aquello de que “están sobrando nombres para darle a la gloria, y está faltando bronce “PARA TANTO CORAJE”.

Desde el lunes 23 de septiembre, el pueblo de la provincia de Misiones, pese al frío y la lluvia, marcha sacrificadamente por rutas misioneras, tratando de unir como si quisiera abrazarlos, contenerlos, y protegerlos desde el Río Uruguay (Ciudad de Panambí), hasta el Paraná (Ciudad de Posadas), para demostrar ante las autoridades provinciales, su rechazo a la construcción de represas en el Río Uruguay, reafirmando lo resuelto por el plebiscito realizado en abril de 1996, por el cual el 88,2% de los votantes, rechazó esas obras en el Río Paraná.

Este reclamo, que desde la distancia y desde la no información, parecería una cuestión focalizada en esa pequeña, alejada; y hasta se podría decir postergada provincia nordestina; tiene una importancia tal que catorce provincias, el la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se verían favorecidas por el éxito de esa petición.

El lector se preguntará: ¿cuál es la relación de tres represas sobre el río Uruguay, con Salta o Jujuy, por nombrar a dos de las más alejadas de los escenarios donde se realizan estos reclamos?

La respuesta es simple: los ríos colectores de aguas para formar el Río De La Plata, o sean el Paraná y el Uruguay, al igual que el Iguazú, no nacen en nuestro territorio; Por lo que hídricamente somos un país ubicado en la peor posición geográfica, que se pueda pensar:

ESTAMOS AGUAS ABAJO DE UN PAÍS (BRASIL) QUE POR SU ENORME CRECIMIENTO POBLACIONAL NECESITA CADA VEZ MÁS AGUAS DULCES.

Y por lo tanto funciona respetando y priorizando sus necesidades, para lo cual ya a construido cincuenta y una represas (51), en su territorio que retienen cientos de miles de millones de metros cúbicos de esas aguas que son las que hoy faltan en el río descubierto por Solís.

Hoy como ya lo he escrito en notas anteriores, se puede asegurar que es tan grande la falta de volúmenes del Plata, que no sólo cada vez son más los barcos que varan, sino que ya existe el primer límite seco con la República Oriental del Uruguay, al unirse la isla Timoteo Domínguez (Uruguaya), con la Marín García (Argentina), por haber desaparecido, el canal que las separaba y delimitaba a ambos países.

Como la naturaleza se comporta en base a sus equilibrios, si un río colector pierde sus volúmenes hídricos; Produce un efecto tobogán, que succiona las aguas de toda su cuenca.

Es decir que las bajantes del estuario platino, se hace sentir, en las nacientes del Pilcomayo, entre Sucre, y Potosí en Bolivia, por ese efecto que hace que todos los ríos y sus afluentes vuelquen más volúmenes que los impuestos por la naturaleza.

Sabedor de eso y otras cosas que afectan la salud de su pueblo, debido a las aguas estancadas, expuestas a los rayos solares y temperaturas superiores a los 40º, lo cual es rechazado no sólo por organizaciones como la O.N.U. y la O.M. de la Salud, entre otras, sino por cualquier enfermero, de una perdida salita de primeros auxilios, que desaconsejará a los lugareños, que no dejen aguas al sol.

Es que el pueblo de Misiones en estos momentos, marcha con la esperanza de que las autoridades provinciales, entiendan que si frenan esas obras, favorecerán a muchos millones de habitantes del sector que nos corresponde de la Cuenca Del Río de la Plata que naciendo al pie de la meseta de Brasilia, roza la cordillera por el Occidente, y el Océano Atlántico en el Oriente, para terminar en las regiones donde nacen los afluentes del río Saldo del Sur muy adentro de la Provincia de Buenos Aires.

Como diría un Gaucho, “por tuitos ellos”, hoy el pueblo de Misiones lucha en soledad esperando ser oídos por quienes no quieren oír, y respetado por quienes no los quieren respetar, y se mueven al compás de los dineros, que estos futuros “Monumentos a la Corrupción” produzcan al igual que la represa de Yacyretá (que cambio su significado, ya que de ser “Lugar de la luna”, según su significado guaranítico, pasó a ser lugar de las coimas).

En estas líneas rindo mi homenaje a todo ese pueblo, que salvando las distancias, se comporta al igual que aquellos jujeños, que oyeron a Belgrano.

Héctor Horacio Dalmau

Maestro Normal Nacional

D.N.I. Nº 7.544.834.

[email protected]

URL: http://misionesparatodos.com/?p=164050

Acceder | Designed by